Boletín clima: el planeta envía señales que no podemos ignorar
Dos estudios recientes muestran un océano cada vez más caliente y un Ártico que sigue perdiendo hielo marino sin señales claras de recuperación.
El 21 de agosto de 2026, la temperatura superficial promedio de los océanos del mundo alcanzó un nuevo récord de 21.10°C, según datos del programa Copernicus. Los científicos atribuyen el fenómeno a una combinación de calentamiento de fondo por gases de efecto invernadero y a un episodio de El Niño.
En el otro extremo del planeta, un estudio publicado en 2026 en la revista PNAS documentó que la extensión del hielo marino ártico cayó 5.8% durante el invierno de 2025 respecto al año anterior, la mayor caída interanual desde que existen registros satelitales, en 1978. Según los autores, esto confirma que la pérdida de hielo marino ártico no se ha detenido.
Menos hielo ártico debilita la barrera térmica entre el océano y la atmósfera fría, lo que puede alterar patrones de tormentas y circulación del aire en todo el hemisferio norte.