La salud mental de los jóvenes en México: los números detrás del silencio
Las cifras oficiales confirman lo que muchas personas jóvenes ya sienten: la ansiedad y la depresión crecen, y el sistema de salud no alcanza a acompañarlas.
0Durante los últimos años, hablar de salud mental dejó de ser un tema incómodo en las sobremesas familiares o en los grupos de amigos. Pero que el tema haya perdido parte de su estigma no significa que el malestar haya disminuido.
De acuerdo con el Módulo de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) del INEGI, 15.4% de la población adulta en México presenta síntomas de depresión, mientras que hasta 31.3% experimenta algún grado de ansiedad. El informe Mind Health 2026, de la aseguradora Axa, encontró que 40% de los adultos jóvenes de entre 18 y 24 años presenta síntomas propensos a depresión, estrés o ansiedad.
El problema no es solo sentir el malestar, sino no poder atenderlo: 55% de las personas con alguna condición de salud mental nunca ha acudido con un especialista, y el costo del tratamiento es la barrera más mencionada. México destina apenas entre 1.3% y 1.6% de su presupuesto de salud a la atención de la salud mental, muy por debajo del 5% que recomienda la Organización Mundial de la Salud.
A la ecuación se suma otro fenómeno que rara vez se nombra con claridad: la soledad. Según el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, uno de cada cuatro jóvenes mexicanos de entre 16 y 29 años vive lo que la organización describe como una auténtica epidemia de soledad, con una brecha de género notable.
Ninguna de estas cifras debería leerse como una sentencia individual, sino como una fotografía colectiva. Reconocer el malestar —propio o de alguien cercano— y buscar acompañamiento profesional sigue siendo el paso más útil frente a estos datos; esta nota, como toda información general sobre bienestar, no sustituye la orientación de un especialista.